sábado, 14 de marzo de 2020

Porto com você

Bueno, pues ya era hora de actualizar el blog, desde Enero que hicimos el viaje a Oporto, ha pasado ya un tiempo, habrá detalles que se escapen, pero imposible, los días pasan... Ahora por razones obvias, hay que encontrar entretenimiento y sobrellevar el dichoso virus como podamos, pero siempre #quédateencasa

Lo de Oporto salió de forma espontánea, días libres después de Navidad, vuelos baratos, se lo comento a mi hermana mediana, y terminamos los 4 allí.
Vuelos vía Málaga-Oporto, como siempre, dejamos el coche en los parking del aeropuerto low cost.
Trayecto corto, llegamos allí justo a la hora de comer, por lo que teníamos por delante día para aprovechar y ver cosas.
Uno de los mayores atractivos de Oporto es callejear y disfrutar de sus calles, gastronomía y vistas de la ciudad.
Dejamos las maletas en nuestro hotel, que recomiendo 100%, buena ubicación, céntrico,bien de precio, desayuno incluído y 0 ruidos... Se llamaba "Porto Coliseum"
Una vez que las soltamos, nos fuimos directos a probar las famosas "francesinhas" y por recomendación de una amiga, las probamos en el famoso Café Majestic, situado en la calle comercial por excelencia, la rua Santa Caterina,comenzó a funcionar en el año 1921, su belleza arquitectónica atrajo a reconocidos artistas, escritores, intelectuales y personalidades influyentes, transformándolo en el café más famoso de la ciudad. Se dice que la escritora J.K Rowling lo frecuentaba mientras vivió en Oporto, y allí escribió algunos capítulos del primer libro de la saga de Harry Potter.


Para el que no lo sepa, la francesinha es un plato bastante calórico, mi hermana y yo nos comimos una entre las dos. Se trata de una especie de sándwich relleno de diversos tipos de embutidos, salchichas, jamón cocido, mortadela, y filete de ternera o cerdo, se cubre de queso, a veces sobre él, un huevo frito, y finalmente una salsa. La verdad es que está rico, pero demasiado para el "body".
De allí, nos fuimos al hotel para descansar un pelín antes de salir de nuevo para visitar la ciudad.
Al estar tan céntrico, cuando salimos por la tarde, nos dio tiempo de ver casi todos los puntos importantes de la ciudad.
El recorrido en general fue:
Iglesia de San Ildefonso, Avenida de los Aliados, Estación de San Bento, Rua das flores, Iglesia y Torre de los Clérigos,Librería Lello, Catedral de Oporto , Barrio de la Ribeira.

Tranvía
 Iglesia de San Ildefonso
  Libería Lello

 Av. de los Aliados
 Rua Santa Caterina


Capilla de las almas                                           Torre de los clérigos

Casa Portuguesa do Pastel de Bacalhau

Detalle de fachada

La visita a la librería Lello merece la pena sin duda, puede ser que no te lleves ningún libro, pero impresiona, merece la pena visitar cada uno de sus rincones de la considerada una de las librerías más bellas del mundo. La entrada cuesta 5 euros, si te llevas algún libro, se te descuentan esos 5 euros en el importe del libro, y de nuevo, tiene su historia ligada a Harry Potter.

Una vez que terminamos en la librería, e hicimos la parada reglamentaria probando los famosos pasteles de bacalao, nos dirigimos a la Ribeira callejeando.
Allí nos relajamos con vistas al río.

Una vez que disfrutamos de la terracita, nos dirigimos a la Catedral de Oporto, que nos pillaba de camino de vuelta de nuevo a la zona de nuestro hotel.
Callejuelas de Oporto                                                        Catedral

Después de la buena caminata, terminamos cenando cerca del hotel, y en uno de los sitios con más "solera", y probamos sus famosas "bifanas", se trata de un bocadillo relleno de carne de cerdo, que se puede acompañar de algún queso local.
Y hasta aquí nuestro primer día bastante completo, al día siguiente también nos esperaba un gran día.

El segundo día comenzaba con un free tour, contratado desde España, con la agencia 1.2 Tours. Tengo que decir, que aunque siempre nosotros vamos con nuestra guía en mano por libre, el free tour mereció la pena, porque hacen un repaso histórico y dan detalles que si vas por libre, no terminas conociendo. Además, al ser una ciudad pequeña, y el día anterior ya la habíamos pateado, nos sirvió para hacer un buen repaso.
Una vez que terminamos el free tour, queríamos subirnos al tranvía, su línea 22(Carmo)hace un recorrido muy turístico.

Una vez que nos bajamos, nos dirigimos dirección a la catedral, y de ahí, pasar el puente de Don Luis I, que une Oporto con Vila Nova de Gaia. Nos dirigíamos a Vila Nova, porque la noche anterior contratamos la visita a una de las bodegas, en nuestro caso la Sandeman, para visitar por la tarde, por lo que ya aprovechamos para conocer esta población y comer allí.

 
 
 Recomiendo visitar el mercado de Gaia, ya que además de los puestos típicos de fruta, verdura, puedes parar, sentarte y terminar comiendo.
Su fachada exterior es ésta...

Pues era ya la hora de comer, y viendo comentarios, recomendaciones... terminamos comiendo en Casa Adao, lugar tradicional donde los haya, precio súper bien, rica la comida, acierto total. Probamos el famoso bacalao dorado como muestro aquí abajo, es como una especie de bacalao revuelto, con patata, huevo y cebolla(muy rico)


Una vez que terminamos de comer, nos dio tiempo de pasear y descansar antes de comenzar la visita a la bodega. El precio fue de 27 euros, e incluía la visita a la bodega, degustación de vinos y queso portugués. Merece la pena conocer la historia no solo de la bodega, si no, de la historia de Oporto como ciudad ligada al vino.El vino de Oporto, se caracteriza por su gran intensidad de aroma, y dulzura.


 

Una vez que terminamos la visita a la bodega, quisimos seguir conociendo la noche portuense. Subimos a la terraza Portocruz, sin duda, ofrece unas vistas increíbles,buen ambiente y buena música.



Ahora tocaba la vuelta a Oporto desde Vila Nova, como era tarde, y queríamos llegar antes, cogimos el teleférico. A orillas del Duero, uniendo las bodegas, con el centro de Porto.
Desde arriba puedes admirar el río en su camino hacia el mar, el puente de Don Luis, la preciosa Ribeira de Oporto y los tejados rojos. El viaje es corto, dura 5 minutos y pueden subirse hasta 8 personas por cabina, el precio del billete simple es de 6 euros.

Era la hora de cenar, y de forma casual, dimos con un sitio, que terminó siendo uno de los más conocidos de Oporto, en el que degustar su plato típico, el "cachorrinho". Se llamaba Gazela Cachorrinhos da Batalha.Son como la versión mejorada del clásico perrito caliente: pan, salchicha, queso fundido, salsa con toque picante y un resultado muy crujiente.

No he hablado de dulces en Oporto, pero como ocurre en Lisboa, puedes degustar sus famosos pasteles de nata.

Y hasta aquí nuestra última cena, dos días muy intensos que dieron mucho de sí, para conocer la ciudad en profundidad, sus calles, su gastronomía y su gente.
Fue un viaje especial, con mi hermana, mi cuñi, mi compañero de vida, y aunque con poquitas semanas, ya estaba creciendo dentro,quien ahora sabemos ...mini Luís 👶
Gracias a todos por un viaje para el recuerdo. Os quiero 












domingo, 18 de agosto de 2019

Family Trip.Bretaña francesa

SI, me ha dado tiempo en menos de 3 semanas, de cruzar el charco y conocer el noroeste de Francia, bien conocido como la Bretaña francesa. Hace unos años no viajaba con mis padres al extranjero, esta vez no pudo venir mi hermana mediana, pero si la pequeña, así que ha sido casi family trip.

Hay muchas opciones, lo puedes hacer en avión hasta por ejemplo Burdeos, y ahí alquilarte un coche, lo nuestro ha sido en plan organizado en bus moviéndonos de una ciudad a otra sin preocuparnos…

El primer día, dormimos en Burdeos, y ya de allí fuimos avanzando hacia el norte.
Por tanto la primera parada real visitando fue Nantes.
Qué ver en Nantes:
-Castillo de los duques de Bretaña, que data del siglo XIII.
-Lieu Unique, el llamado lugar único que albergaba la antigua fábrica de las gallegtas LU(Príncipe si te suena), su torre es realmente curiosa en color rojo y azul.
-Plaza Royal
-Catedral de Nantes
-El Passage Pommeraye, es un centro comercial, creado en 1843, se mantiene tan cuál, a diferentes alturas, y sin duda, si quiere llevarte algún recuerdo es un buen sitio, ya que no está mal de precio.
-Isla de Nantes, con su elefante y su tiovivo. Se trata de una especie de parque de atracciones dedicado a Julio Verne(ya que nació en esta ciudad). La entrada cuesta 8 euros, si no quieres entrar, puedes disfrutar de todos modos de la curiosa animación de su elefante gigante que va echando agua a los espectadores a través de su trompa, para aquel que compre la entrada, sí que puede subir al elefante y disfrutar de su paseo y de sus vistas a 12 metros de altura. Además se encuentra el carrusel de los mundos marinos, que es un tiovivo de 3 plantas y 25 metros de altura cuyos asientos son cangrejos, peces, caballitos de mar… Tienes la tienda dedicada al parque también que tiene bonitos recuerdos que puedes llevarte.

Comer, puedes comer en cualquier Créperie, nosotros lo que hicimos fue comer algo rápido porque la visita a la ciudad era corta y queríamos aprovechar para verla bien.
Este día, dormiríamos en Rennes, donde pasaríamos dos noches más y sería el lugar base para movernos durante 3 días.

Plaza Royal y Castillo de los Duques de Bretaña

Isla de Nantes



Nuestro segundo día consistió en Saint Michel, Saint Malo y Dinan

Fue un día súper completo y conocimos lugares preciosos.
La primera parada fue el segundo lugar más visitado de Francia por detrás de París, el famoso monte Saint Michel. Se trata de una isla rocosa Para llegar hasta allí,normalmente coches y buses aparcan en un parking habilitado, y de allí hay una serie de autobuses lanzadera que son gratuitos, el recorridido dura unos 10 miniutos, bien puedes ir andando, pero se te puede ir más de ,media hora,o bien, la opción más rústica, que es ir en una carreta tirada por caballos. Tienes que estar fuerte para llegar hasta arriba, se accede a través de una serie de callejuelas empinadas, repleta de tiendas, creperías… su precio es de 10 euros, sin duda impresiona mucho más desde fuera que desde dentro,y más debe impresionar con los cambios de mareas. Se trata de pero su visita es 100% recomendable. Aquí dejo una serie de fotos.



Mont Saint Michel

Comer es bastante caro aquí, por lo que nos acercamos a la población vecina de Saint Malo, que merece mucho la pena, merece la pena perderse por sus calles, disfrutar de ese aire marinero que inunda sus calles , ver su catedral dedicada a San Vicente y comer allí. Tuvimos suerte con el sitio en que caímos, probamos las famosas galletes, se llama Chez Chantal , son súper rápidos además que estaban muy ricas.
                                       Callejuela e Iglesia de Saint Malo
Gallete

De allí nos desplazamos hasta Dinan. Cuando terminé el día dije, el sitio que más me ha gustado ha sido Dinan, pero pasados unos días, me quedaría con todo por igual.
Dinan, es un precioso pueblo de aire medieval. Debes perderte en su casco antiguo, tiene 3 km de murallas que puedes ir bordeando, una gran torre del reloj, la basílica de San Salvador, y sin duda, lo que más te llama la atención su entramado de casas de madera que te transportan al medievo. Además allí probé el helado de violeta, sí soy, de probar sabores raros… cuando fuimos a los alpes franceses me dio por el de lavanda con miel.




Un día más, y un día menos de viaje.
A continuación iríamos a Carnac, Auray y Vannes.
De Carnac, merece la pena conocer los famosos alineamientos megalíticos situados al norte del pueblo. Hay un conjunto de más de 3000 menhires dispuestos en hileras. No se ha llegado a explicar a ciencia cierta su origen, por un lado se postulan hipótesis astronómicas, por otro cementerio druida…. Se desconoce, pero merece la pena, es curioso.
Alineaciones de Carnac

A continuación nos desplazamos a Auray, muy próximo a Carnac,al igual que Saint Malo, tiene ese aire marinero, calles empedradas plagadas de flores, su puerto del siglo XV, que se conserva igual, sus casas medievales, sus capillas, sus iglesias… Es una buena opción para comer, os recomiendo, si vais, que lo hagáis en LeYach.

Callejuelas y pastel típico bretón

De Auray, nos desplazamos a Vannes.
Comenzamos recorriendo el exterior de la muralla, la Puerta prisión, el contorno de la muralla está recorrido por unos jardines impresionantes justo al lado del Castillo de L´Harmine, la puerta que viene a continuación es la de San Vicente Ferrer, nacido en Valencia, y muerto en Vannes. Delante justo de la puerta, está la plaza Gambetta, muy animada con restaurantes, terrazas…
Si atravesamos esta puerta,nos encontraremos las callejuelas medievales con sus bonitas casas de entramado de madera, también tiene su catedral dedicada a San Pedro. Merece la pena perderse en Vannes.
Hasta aquí un día más.

Castillo de L´Harmine


Al día siguiente haríamos la visita guiada en Rennes.
Merece la pena , ver el Parlamento, justo al lado del ayuntamiento, su catedral, la Ópera,pasear por sus calles y ver, como en las otras ciudades de la Bretaña, sus casas de madera del siglo XVI. Hubo un incendio en 1720 que acabó con muchas de ellas(sobrevivieron unas 280 de 1000 que había).
Aquí dejo algunas fotos de la ciudad.
Ayuntamiento


Callejuelas con casas medievales típicas


La Rochelle, ciudad de origen medieval, te ofrece rincones encantadores, como su puerta de entrada, el puerto,que está flanqueada por unas torres medievales. Además es una zona muy animada. Si paseas por la ciudad, te darás cuenta que cambia ya el aspecto de las casas, en este caso, la mayoría son fachadas de piedra blanca, la catedral de San Louis, una iglesia protestante, la puerta del Reloj,todo ello, próximo a su puerto. Además, aquí son muy famosas las ostras.





Catedral de la Rochelle(Figura Juana de Arco)

Por último Niort, llegamos de noche, por lo que apenas pudimos disfrutar de ella. Cenamos en un restaurante, que se llamaba Plaisirs des sens, lo recomiendo. Es tranquilo, próximo al centro. Una vez que cenamos, dimos una vuelta por su centro histórico. De lo más curioso que vimos fue su zona peatonal.


Llegaba la hora del final de viaje, y no pudimos tener mejor broche final. Pude conocer la ciudad de Burdeos, la conocen como la pequeña París, y la más importante en cuanto a viñedos, es la ciudad del vino.
Comenzó la visita con nuestra guía en la plaza más grande de Francia, y una de las más grandes de Europa, la Plaza de Quinconces, destaca en ella la columna de los Girondinos, de allí,nos desplazamos hacia la plaza de la Ópera, , bajamos hacia el famoso Espejo de Agua, que está en la Plaza de la Bolsa, de la plaza de la Bolsa, a la Plaza del comercio, y aquí terminó nuestra visita guiada. Como teníamos un par de horas libres, aprovechamos para comer, la zona de la plaza del comercio está repleta de restaurantes, yo recomiendo ir a Edouard, en esta misma plaza, probamos los famosos moules frites(mejillones con patatas fritas), a continuación nos dirigimos a la catedral, de la catedral a la calle Santa Catherine, que es el centro neurálgico de las compras y aprovechamos para hacer las últimas. Compramos los famosos caneles, que es un dulce tipo bizcocho de aspecto cilíndrico de bordes estriados,caramelizado y crujiente por fuera y suave en su interior.
Aquí adjunto algunas de las fotos en Burdeos
Catedral

Espejo del Agua



 

Plaza Quinconces y Ópera

Plaza de la Ópera



Moules frites




Hasta aquí el último viaje en Francia de momento, la tenemos recorrida de punta a punta en diferentes momentos

Gracias a mi familia, por los buenos ratos, los momentos de risas, por vuestra generosidad y por estar siempre ahí. Somos una piña enorme
¿Para cuándo el siguiente?

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Como los últimos años, allá va nuestro viaje del verano, esta vez cogimos rumbo a Galicia, exactamente las Rías Baixas. PRIMER DÍA Decidimos...